Agente causal
Sclerotium rolfsii (teleomorfo Athelia rolfsii).
Distribución
En todo el mundo.
Síntomas
El hongo afecta las escamas externas del bulbo y da como resultado la presencia de lesiones con apariencia de manchas blancas. El bulbo infectado y los tejidos del cuello se tornan blandos y se desarrolla una pudrición acuosa. A menudo se presenta un crecimiento fúngico blanco en la superficie de las escamas del bulbo y aparecen esclerocios de color café claro del tamaño de una semilla de mostaza en el tejido infectado, así como en el suelo cercano y restos de cultivo.

Condiciones para el desarrollo de la enfermedad
El patógeno puede habitar en una gran variedad de cultivos e infecta a otras 500 especies de plantas además de la cebolla. El hongo puede sobrevivir mucho tiempo como esclerocios en el suelo por periodos más cortos en restos de cultivo infectados. Puede propagarse de una planta a otra al nivel de la raíz o a través del movimiento de la tierra y el agua. La enfermedad es más grave en suelos cálidos (25-30 °C) y húmedos, altos en materia orgánica. El crecimiento fúngico decrece rápidamente en temperaturas menores a 15 °C, por lo que presentan muy poco desarrollo de la enfermedad.
Control
Arar profundamente los residuos de cultivo para enterrar los esclerocios. La fumigación o solarización del suelo pueden ayudar a reducir la enfermedad en cultivos subsecuentes. La rotación de cultivos a cereales y pastos puede ayudar a reducir los niveles de inóculo en el suelo. Aplicar tratamiento con fungicidas a los bulbos después de la cosecha, así como almacenarlos a 10 °C o menos, puede limitar las pérdidas en el almacén.